El río Alhama entra en La Rioja desde la vecina Soria, recorriendo la comarca de Cervera, para entrar en Navarra y volver a La Rioja y desembocar en el Ebro, en Alfaro. Forma parte de la Reserva de la Biosfera riojana, con sus huellas de dinosaurios y sus cielos despejados, sin contaminación lumínica, para observar las estrellas.
En su cuenca, se encuentra el yacimiento celtibérico de la ciudad de Contrebia Leucade, en Aguilar del Río Alhama. El aceite es una de las riquezas de esta zona, junto a una tradicional industria alpargatera. En esta comarca, la de Cervera, el Alhama recibe aguas termales que nutren al balneario de La Albotea, en Cervera.
Y ya en la zona de Alfaro, este río riega ricos cultivos de frutas y hortalizas, como las Peras de Rincón de Soto. Y aunque sea en las riberas de otro río, el Ebro, en esta localidad, la de las cigüeñas, se puede disfrutar de unos sotos impresionantes en sus riberas.