“La Rioja. Reserva de la Biosfera” es un sello impulsada por el Gobierno de La Rioja y avalada por la UNESCO, que distingue el territorio formado por los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama. En esta zona, se promueve una relación equilibrada entre las personas y el entorno natural, basada en el respeto mutuo y la sostenibilidad.
Los territorios reconocidos como Reserva de la Biosfera son representativos de una gran diversidad de ecosistemas, y en ellos se fomentan modelos de desarrollo sostenibles, la conservación del medio rural y una producción agroalimentaria responsable.
En sus más de 116.000 hectáreas, distribuidas en 40 municipios, se cultivan y elaboran alimentos con una marcada identidad territorial, fruto del respeto por la tierra, las tradiciones y el medio ambiente.
La marca “La Rioja. Reserva de la Biosfera”, promovida por el Gobierno de La Rioja y avalada por la UNESCO en 2003, identifica productos agroalimentarios elaborados en los 40 municipios de este territorio protegido, con más de 116.000 hectáreas. Sus productos agroalimentarios, entre los que destacan aceite, miel, conservas, embutidos, frutas, pan, queso, setas y trufas, se elaboran de forma tradicional, sostenible y con respeto al entorno natural y cultural.
Los productos agroalimentarios identificados bajo la marca “La Rioja. Reserva de la Biosfera” se elaboran a pequeña escala, con ingredientes naturales y mediante prácticas tradicionales que promueven la biodiversidad y el equilibrio entre producción y conservación.
Se trata de productos de alta calidad, con trazabilidad garantizada, que refuerzan el vínculo entre quienes los hacen posible y el territorio, y que destacan por su autenticidad, sostenibilidad y compromiso social.
Entre la amplia variedad de alimentos representativos de este territorio destacan:
El sello “La Rioja. Reserva de la Biosfera” actúa como garantía de sostenibilidad y responsabilidad social, avalando tanto la procedencia del producto como las buenas prácticas de quienes lo elaboran. Es, además, la primera Marca de Responsabilidad Social Empresarial vinculada a un espacio natural protegido en España.
Los métodos de producción y elaboración tradicionales y el uso de ingredientes locales marcan el sabor y las cualidades de los alimentos amparados en la Reserva. La gama es amplia, pero en todos ellos destaca el valor de su cercanía con el consumidor, su compromiso con la sostenibilidad y el mantenimiento de la economía y la diversidad local.
La Reserva de la Biosfera de La Rioja abarca un extenso territorio del sureste de la comunidad, en la cuenca de los ríos Leza, Jubera, Cidacos y Alhama. Es un espacio de media y alta montaña, donde predominan los paisajes de huerta, bosque y monte mediterráneo. La combinación de altitud, clima y suelos variados da lugar a una gran diversidad de productos agroalimentarios, todos ellos con un sello claro de identidad territorial. Las pequeñas explotaciones familiares son protagonistas del modelo productivo, centrado en el equilibrio entre aprovechamiento y conservación.
La producción agroalimentaria en la Reserva de la Biosfera sigue el ritmo de las estaciones. En primavera y verano destacan las cosechas de frutas, hortalizas y cereales; en otoño, la recolección de nueces, setas y la vendimia; en invierno, la producción de embutidos. La elaboración de miel, quesos, pan y conservas artesanales se extiende a lo largo del año,
La Reserva de la Biosfera de La Rioja fue declarada por la UNESCO en 2003, dentro del programa MaB (Hombre y Biosfera), como reconocimiento a su riqueza natural, cultural y a su potencial para desarrollar un modelo sostenible de vida en el medio rural.
La marca ha permitido visibilizar los productos agroalimentarios elaborados en este entorno, poner en valor el trabajo de los productores locales y ofrecer al consumidor una garantía de compromiso ambiental, autenticidad y arraigo territorial.
Servicio de Integración Ambiental. Prado Viejo, 62 bis
26071 Logroño, La Rioja
Tel: 941 291 100
www.larioja.org/reservabiosfera